lunes, 30 de julio de 2012

Masa de pizza


Ingredientes


300 gr. de harina de trigo
200 ml. de agua templada
1 cubo de levadura de panadería
2 cucharadas de aceite de oliva
1 pizca de sal
1 pizca de azúcar

Preparación:

Esta receta tienes que hacerla con tiempo para que la masa repose.

Ten preparado un cuenco con harina extra para la hora del amasado.

En un bol, pon la harina tamizada (pasada por un colador) y haz un hueco en el medio como si fuese un volcán. Calienta el agua hasta que esté templada, no es necesario que hierva. Pon las dos cucharadas de aceite en el centro del volcán, añade la levadura desecha entre los dedos, la pizca de sal y la cucharadita de azúcar (pequeña de café) y empieza a mezclar con los dedos mientras vas añadiendo el agua.

Comienza amasando la mezcla con una mano, deja la otra libre para añadir más harina.

Amasa bien, al principio toda la masa se te va a quedar pegada en la mano, vete añadiendo un poco de harina hasta que deje de pegarse a las manos, ese será el momento en que esté lista.

Ahora deja reposar la masa al menos 30 minutos en el bol, tapada con un paño limpio y preferiblemente en un lugar que no le de el aire (en el horno o microondas apagados).

Pasado este tiempo puedes ver que la masa ha aumentado de tamaño, vuelve a amasarla y puedes comenzar a estirarla para preparar la pizza.

Precalienta el horno a 200ºC, deja la bandeja en su interior para que esté caliente.

Estira la masa hasta que esté fina pero sin romperse. Dale forma redonda utilizando como plantilla un plato llano. Colócala sobre papel de horno para seguir trabajándola.

Añade los ingredientes al gusto.


NOTAS:

Es mejor tener la bandeja hasta el último momento  en el horno encendido para que se haga la masa inferior de la pizza, sino quedará poco hecha y gomosa.
No olvides tener harina sobre la encimera cuando estires la masa para que no se quede pegada.
Cuanto más dejes reposar la masa mejor estará. Puedes hacerla por la mañana para la noche o el día antes.

Utiliza la técnica del doble horneado para que te quede perfecta. Cuando tengas la masa estirada y con la forma deseada añádele tomate y un poco de orégano y hornéala hasta que esté el borde un poco dorado, en ese momento sácale del horno y pon el resto de los ingredientes, quesos, jamón, anchoas, etc.. y vuelve a hornearla hasta que se haya fundido el queso y se hayan echo los ingredientes.

Después del primer horneado y sin haber añadido ningún ingrediente más la puedes congelar una vez fría y  cuando la necesites sacarla dejarla descongelar a temperatura ambiente y poner ingredientes al gusto.